Carta de temporada: espárragos, caza y calabaza sin reimprimir
Por qué de temporada
Una carta de temporada da a los clientes un motivo para volver con regularidad. Demuestra que en la cocina se trabaja con lo que crece en ese momento. Y los ingredientes de temporada suelen estar disponibles con mejor calidad en su época alta.
- Primavera: espárragos, ajo silvestre, rábanos, verduras tiernas.
- Verano: rebozuelos, tomates, frutos rojos, albaricoques.
- Otoño: calabaza, caza, ganso de San Martín, castañas, ciruelas.
- Invierno: col, tubérculos, guisos, cítricos.
Carta de temporada u hoja insertada
Hay dos caminos habituales: la carta principal se mantiene y se añade una pequeña carta de temporada. O bien toda la carta cambia con la estación. Para la mayoría de los negocios, el complemento es más práctico. Los clásicos se quedan y la temporada tiene su propio escenario.
En la carta digital, esto se resuelve con una categoría propia en la parte de arriba, por ejemplo «Temporada de espárragos» o «Del bosque». O bien creas una carta de temporada aparte y la enlazas desde la oferta del día.
Planificar el cambio
Un cambio de temporada necesita antelación: probar recetas, calcular costes, coordinar a los proveedores, documentar los alérgenos, formar al personal. Un plan con fechas fijas evita que la carta de espárragos llegue cuando la temporada ya está a medias.
- Algunas semanas antes: definir los platos y calcular costes.
- Poco antes: actualizar las fichas de recetas y los alérgenos, formar al equipo.
- Al empezar: cambiar la carta e informar a los clientes.
- Al terminar: retirar la carta de temporada a tiempo.
Con un código QR programado por horas, también puedes planificar el cambio de antemano. En Same-QR, a partir de una fecha determinada el código QR lleva a la carta nueva.
Comunicarlo
La temporada es un motivo del que da gusto hablar. Un cartel «Empieza la temporada de espárragos», una foto en las redes sociales, una publicación en el perfil de Google, todos con enlace a la carta actual. Los clientes habituales se alegran de saber pronto que su plato favorito vuelve.
Cambiar rápido en digital
Las cartas de temporada impresas tienen un problema: son caras en relación con su corta duración y, si el producto se agota antes, aparecen platos que ya no existen. Una carta digital es más flexible en este punto. Añades, tachas y cambias precios, y el código QR de la mesa sigue siendo el mismo.
Para los clientes que prefieren tener papel en la mano, basta una hoja insertada sencilla que imprimes tú mismo cuando haga falta. Lo importante es que ambas versiones estén al día por igual.
Ejemplo: semanas de la calabaza
Así podría ser un cambio de temporada sencillo en otoño:
- Cuatro platos con calabaza: sopa, risotto, un plato principal con carne y un postre.
- Una categoría propia «Temporada de la calabaza» arriba del todo en la carta digital.
- Un cartel en la entrada y una publicación al empezar.
- Un final que dependa de la oferta, no de una fecha fija.
Tras la temporada se retira la categoría y las fichas de recetas se guardan para el año siguiente. Así, cada temporada se convierte en una pequeña rutina que cada año resulta más fácil.
Preguntas frecuentes
Mientras el ingrediente esté disponible con buena calidad. Mejor más corta y fresca que larga con un producto que ya no convence.
No. Con el código QR dinámico cambias la carta o el destino y los códigos QR impresos se quedan como están.
Normalmente bastan unos pocos. Deben complementar la carta, no duplicarla.
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